dijous, 4 de febrer de 2016

Cosas de la edad

Probablemente con la edad (y aunque ni yo me lo crea, ya he pasado el medio siglo) me he vuelto más intransigente, a veces ya digo cosas como "cuando yo era joven teníamos valores, ésto no pasaba..." y cosas así que también decía mi madre cuando yo  era joven.
 
Lo cierto es que hay situaciones que antes no me importaban y ahora no puedo con ellas, como: 
  • No desconectar el móvil en reuniones, clases, conferencias...a ver, si hasta hace diez años no estábamos perpetuamente localizables y sobrevivimos, ahora también podemos, y si una llamada es vital, siempre te queda el modo vibración.
  • Estar comiendo con alguien que no deja de controlar o responder los mensajes de  whatsApp, sms o comprobar las entradas del facebook, es una forma de ningunear al/los acompañante/s, les demuestra que no son lo bastante interesantes como para dedicarles el tiempo que dura una comlda.
  • Andar por la calle más interesado en tu móvil que en lo que hay alrededor... a ver, no es lógico que yo (con mi silla elèctrica) haya de vigilar no pasarle por encima a nadie (aunque a menudo, he deseado comerme un tobillo), eso se ha de controlar desde las dos bandas, transeunte y usuario de la silla.
  • Comenzar a comer recien puesto el plato en la mesa, sin esperar a que todos los comensales puedan empezar también...parece que tengan prisa no vaya a ser que alguien se lo quite.
Veis? todo basado en conceptos antiguos como la educación, el respeto, las buenas maneras o el protocolo, ya os he dicho antes que tengo una edad que me permite ser anticuada.
Está claro que hemos ganado en tecnología, que el grado de información que podemos obtener es monstruoso,  que nuestras libertades también se han incrementado en este medio siglo...pero ¿ha de ser a costa de nuestros antiguos conceptos?