divendres, 25 de març de 2016

Cosas de la información

Me considero una persona informada, me gusta saber qué pasa y sobre casi cualquier tema, pero llega un punto que la información se convierte en otra cosa (siempre desde mi punto de vista), algo retorcido, casi enfermizo.
El ejemplo perfecto lo tenemos cuando ocurre una desgracia como ahora con lo del atentado en Bruselas, me interesa saber quién lo hizo, si le han cogido, por qué lo han hecho, incluso imágenes de cómo ha quedado el lugar u opiniones de los testigos en el lugar de los hechos....pero llega un momento que creo que se pasan, parece una carrera de a ver quién enseña la imágen más truculenta o la que más puede herir los sentimientos del telespectador. ¿De verdad para estar informado hace falta ver a una niña llorando en el aeropuerto rodeada de cascotes llamando a mamá?.
A lo mejor soy demasiado sensible, sí, mi grado de empatía está por las nubes, pero sencillamente a mí me parece que  esa sobreinformación es cuestión de share  y a veces raya (PARA MI) en el malgusto e incluso llega a ser inmoral.
Pero bueno...para gustos los colores.