dimecres, 2 de març de 2016

Cosas de los sofocos

Mi edad actual, los 55, tiene cosas buenas y malas, ¿lo mejor? ....sin duda, que sigo aquí con la cabeza en su sitio y funcionando.
Clasificaría como buenas: que ya he aprendido a pasar, a vivir a mi ritmo y sobre todo a que la opinión de los demás sobre mí me importe nada o menos (o sea, para ser clara, una mierda).
Lo peor, los sofocos, estoy hasta el kiwi de sofocos. Si creeis que la menstruación es un asco, esperad a que se acabe. Igual estoy en medio de una reunión o de una comida y, zas!, la cara se me pone color remolacha y empiezo a sudar como si no hubiera un mañana y lo que no puedo es explicarle a mi interlocutor lo de mis sofocos, o sea  que respiro hondo y espero que no se note mucho (la esperanza es lo último que se pierde).  Y los cambios de humor también son la pera, en un día puedo pasar de llorar con el anuncio del Mimosin a comportarme como una sociópata, una fuente de racionalidad vamos.
Pero bueno, ésto pasará, como todo, aunque de momento me está j......... bastante.
Os dejo que me acaba de dar un sofoco..........me c.... en los estrógenooooos.